1 abr. 2010

No es superflua la sonrisa de un bebé

Me siento incapacitado para escribir.

Para ello debería renunciar a muchas cosas: família, trabajo, mínimo descanso, etc. y no puede ser. Lo veo imposible. Nunca pensé que un bebé llegara a absorver tanto tiempo. Pero lo amo con locura.

Vale la pena este tiempo de silencio. Sobre todo cuando veo cómo su sonrisa me ilumina la cara. Sólo entonces veo que cualquier otra cosa es superflua.

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